• Giuliana Vomero

Ciencia y toma de decisiones en zonas costeras: el caso del Tiburón Blanco en California.

Actualizado: 6 de jul de 2020

Cuando hablamos de tiburones, un tema recurrente en la sociedad son los distintos ataques de tiburones a surfistas a lo largo del mundo, y como ciertas películas han mostrado a este animal como un gran peligro. Pero, ¿Qué podemos hacer para entender el comportamiento de esta especie y evitar estos ataques? ¿Cómo la biología marina nos puede ayudar a tomar decisiones y desmitificar ciertas afirmaciones sobre la relación tiburón-humano? El pasado mes, se realizó un Webinar llamado "Tiburones y Seguridad" en el cual se planteó de forma muy interesante como un grupo de científicos utiliza sus investigaciones para educar a la comunidad acerca de una de las especies más comunes en la costa de California: Tiburón Blanco, y su seguridad. Creemos que esta información es muy valiosa y por eso queremos compartirlo con todos ustedes. Pero, primero, conozcamos un poco más sobre esta especie.


El Tiburón Blanco (Carcharodon carcharias), es una especie de tiburón, conocida por ser un gran depredador que puede alcanzar hasta los 6 metros de largo en su estado adulto, pero que su población se encuentra vulnerable según IUCN. Su coloración es gris-marrón por la parte dorsal (arriba), más clara en los lados y blanca por la parte ventral (abajo), además de presentar ojos de color negro. Su primera aleta dorsal (la primera que se observa desde la parte de arriba) es de gran tamaño y de forma triangular. Delante de sus aletas pectorales, detrás de su cabeza, se pueden observar sus largas hendiduras branquiales. Por medio de estas, ingresa el agua a las branquias, estructura donde se realiza el intercambio de gases (oxígeno y dióxido de carbono) entre su sangre y el medio, en este caso, el agua. Estas se pueden observar claramente en la figura a continuación.


Tiburón Blanco (Carcharodon carcharias) Foto: Fundación Cram.


Esta especie se distribuye a lo largo del océano, principalmente en aguas temperadas continentales del Atlántico Norte Occidental, Mar Mediterráneo, Sur de África, Sur de Australia, Nueva Zelanda y Pacífico Norte Oriental. Por lo general es una especie solitaria, aunque se puede encontrar formando grupos de 10 o más ejemplares en zonas de alimentación. Como se encuentra en aguas continentales, es posible su presencia en la zona costera donde rompen las olas, fuera de zonas costeras rocosas e ingresando a bahías o estuarios. Además este puede realizar migraciones a aguas oceánicas.


Esta especie es un depredador tope, por lo tanto, su función es regular la población de sus presas , siendo estas en su mayoría vertebrados, aunque puede consumir invertebrados como pulpos, crustáceos o moluscos. En el grupo de los vertebrados, principalmente, se encuentran peces y mamíferos marinos como focas o lobos marinos, aves y reptiles. Si bien es la especie que ocasionalmente ha atacado humanos, no se ha demostrado que estos ataques son parte de su alimentación. Por lo tanto, tranquilos, no come humanos como se comenta por ahí!


En cuanto a su reproducción, la hembra es la encargada de la gestación de sus crías. Lo interesante de esta especie, es que en el útero se da entre las crías un comportamiento conocido como Oofagia. Esto significa que el embrión y/o tiburón juvenil que gesta la madre, se alimenta de otros óvulos maternos que no fueron fertilizados. El tiempo de gestación no se tiene muy claro, pero se cree que es entre uno y dos años, y posee un pequeño número de crías. Las crías cuando nacen miden entre 1 y 1,6 m y este alcanza su madurez sexual entre los 12 y 14 años las hembras, y 10 años los machos. Para su nacimiento, los tiburones prefieren la zona costera, las que se conocen como zonas de crianza. Como podrán concluir, es una especie de crecimiento lento, lo cual lo hace muy vulnerable a la explotación, ya que su población no se recupera de forma rápida.

Foto: Fundación Cram


La población de Tiburón Blanco en la costa sur de California sufrió un descenso desde 1950 aprox, debido a diversas razones. Una de ellas fue la presión pesquera sobre individuos de esta especie, pero también sobre una de sus presas: focas y lobos marinos. Sin embargo, cuando en 1994, el gobierno local de California decide proteger a la población de tiburones blancos y se disponen leyes contra la caza de mamíferos marinos, la población comienza a aumentar en número. Una evidencia de ello, es que en la costa de California, en los últimos 10 años, ha aumentado cinco veces el avistamiento de esta especie.


Al mismo tiempo, la costa del sur de California, es una de las más pobladas, aproximadamente 20 millones de personas viven en esta zona, siendo un área de recreación, deportes acuáticos y de importancia económica. Si bien ambas especies comparten el mismo lugar y aumentaron el número de veces en la que el humano se encuentra con un Tiburón Blanco, no se encontró un aumento significativo en ataques por parte del tiburón hacia el humano. Según los estudios realizados, durante el año, pueden existir 2 a 5 ataques, y ser cerradas varías playas para prevenir posibles ataques. Trayendo consigo un efecto negativo para aquellos que dependen económicamente de las visitas en ese día.


Este es un ejemplo de como humano y tiburón comparten el mismo espacio y debemos respetarnos. Pero, ¿qué rol juegan las ciencias marinas a la hora de comprender el comportamiento de esta especie y cómo integrar estas a la toma de decisiones sin poner en riesgo nuestra estadia ni la de los tiburones en el agua?


El Dr. Chris Lowe es el director de Shark Lab (Laboratorio de Tiburones) de State California University, Long Beach. La misión del laboratorio es estudiar el comportamiento y fisiología de animales marinos y el efecto que tiene el humano en el océano sobre estos, con el fin de utilizar esta información para desarrollar tecnologías innovadoras que puedan responder a la conservación y re población de especies en peligro.


En ese sentido, junto a su grupo, ha trabajado para entender el comportamiento de los Tiburones Blancos en la costa del sur de California, y en conjunto con las entidades locales, brindar herramientas a los salvavidas y surfistas para tomar decisiones más informadas con respecto a la seguridad de las personas en la zona costera. Este trabajo fue explicado hace unas semanas en el seminario "Tiburones y Seguridad", el cual pueden encontrar aquí y que hoy queremos compartir con ustedes sus grandes conclusiones.


¿Cómo es el comportamiento del Tiburón Blanco en la costa de California?


Shark Lab ha definido a la costa sur de California como una zona de crianza para el Tiburón Blanco. Entre Abril y Octubre se pueden encontrar individuos juveniles y neonatos principalmente en Santa Barbara, Santa Monica, Long Beach/Huntington Beach y Dana Pt/ San Onofre. Las hipótesis que el laboratorio plantea para explicar por qué prefieren esta zona como zona de crianza son: la zona costera es una zona segura para las crías ya que hay menos depredadores, existe disponibilidad y abundancia de alimento como las rayas y en las costas la temperatura superficial del agua es más caliente que en mar abierto. Además, ellos observaron que estas zonas de crianza no son las mismas todos los años, si no que van variando. Esto quiere decir que un verano, una de las zonas tendrán más actividad, mientras que al año siguiente, será otra, y así sucesivamente. La razón de por qué prefieren un año una zona y no al año siguiente sigue en estudio.


Los tiburones además presentan migraciones estacionales, con un patrón que según estos científicos se debe a la temperatura del agua. A medida que disminuye la temperatura del agua en la costa del sur de California, los tiburones juveniles se dirigen hacia el sur, pudiendo llegar hasta Nuevo Mexico y luego vuelven en la siguiente primavera.


Según el estudio de un estudiante de PhD del laboratorio, el cual comparó la zona donde se encuentran los bañistas y los tiburones, describió que a 90 metros hacia mar abierto de donde rompen las olas es la zona donde se encuentran principalmente los individuos de esta especie. Si los surfistas o una persona se coloca más allá de la zona donde rompe la ola, aumenta la probabilidad de compartir un espacio con la especie, lo que también aumenta la posibilidad de un encuentro entre ambos.


Es muy importante comprender el comportamiento del tiburón, interpretarlo y saber cómo actuar frente a este. Según su experiencia en terreno, Dr. Lowe recomienda que al encontrarnos con un tiburón, “siempre los observemos con la vista o sigamos su dirección con la tabla de surf. Ellos son depredadores, y al ser sigilosos y confiar en eso como su técnica de depredación, al sentirse observado, de cierta manera percibe que su técnica no está funcionando, y decide irse. Ahora, si lo perdimos de vista, siempre es importante mirar hacia atrás de nosotros.”


Ellos han documentado que cuando dos tiburones se encuentran, el que se aleja, siempre trata de volver al lado del otro individuo por detrás. Es importante reconocer este comportamiento, ya que lo más seguro es que lo repita con un humano. De la misma manera, si el tiburón se ve más activo, yendo, volviendo, con recorridos circulares, es mejor alejarse de esa zona, y retirarse a la orilla para estar a salvo. Esto no significa que el tiburón va atacar al humano, si no que son comportamientos que han sido documentados en situaciones que involucran la búsqueda de alimento, por lo que hay que tenerlos en cuenta y es mejor evitarlos.


¿ Cómo estas conclusiones que se han logrado, pueden ser entregadas a salva vidas y a la comunidad para su propia protección?


El laboratorio actualmente está trabajando en distintas técnicas que les permita brindarle a los salvavidas información de calidad sobre la presencia de tiburones en la playa que tienen a su cuidado.


Algunas de las iniciativas que están desarrollando son:


  • Disposición de boyas oceanográficas a lo largo de la costa. Los tiburones, para ser estudiados por este laboratorio y otros de la zona, se les coloca un marcaje satelital, el cual es reconocido por la boya y genera información sobre la localización del individuo. En este momento, hay 4 boyas, que transmiten la información al laboratorio y a salvavidas a través de un mensaje de texto. Esto puede dar una idea de la ubicación de los tiburones en la zona que cuidan y tomar medidas de seguridad para los bañistas.


Boya utilizada por CSULB Shark Lab. Fuente: Shark Lab Instagram


  • Otra herramienta que también entra en juego, es la detección de individuos a partir del material genético (DNA) que se encuentre en el ambiente. Este se obtendría a partir de material celular que pierde el tiburón y queda suspendido en la columna de agua (Lafferty et al., 2018). Este grupo de científicos sigue realizando investigaciones sobre cuánto puede durar el DNA en la columna de agua, que tan lejos de la costa puede detectarse o que tan cerca, si se puede estimar el número de individuos a partir de este, etc. Esto es un indicio de cómo el trabajo entre distintas disciplinas puede ser muy interesante para integrarlo al servicio de la comunidad, ya que si es viable, se podrían generar kits de identificación de tiburones a partir de DNA en tiempo real para los salva vidas.


  • Realizar material de información para la comunidad. Por ello han creado la siguiente infografía, donde todos podemos aprender sobre el comportamiento de esta especie y evitar situaciones de peligro.

Fuente: CSULB Shark Lab


El trabajo de este laboratorio me gusta mucho ya que es un ejemplo de como la biología marina se involucra con la comunidad en la toma de decisiones, y nos ayuda a comprender mejor el comportamiento de animales en su habitat natural. Ambos formamos parte del valor cultural de una zona y como tal tenemos que aprender a respetar su espacio y fomentar una convivencia saludable para todos.


Si quieren saber más sobre el trabajo del Shark Lab pueden ver el seminario aquí, conocer su página web aquí o seguirlos en Instagram aquí.


Para escribir este artículo hacemos referencia a los siguientes paper científicos:


  • Compagno, L.J.V., Marks, M.A and Fergusson, I.K (1997) Threatened fishes of the world: Carcharodon carcharias (Linnaeus, 1758) (Lamnidae). Environmental Biology of Fishes 50: 61-62.

  • Lafferty, K.D., Benesh, K.C., Mahon, A.R., Jerde, C.L and Lowe, C.G (2018) Detecting Southern California’s White Sharks With Environmental DNA. Front. Mar. Sci. 5:355. doi10.3389/fmars.2018.00355









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